Ayer hable con Dios
Llevo varios días molesto, triste sin entender por que a mi me pasan las cosas, ayer cansado de preguntarme sin llegar a nada, fui a hablar con DIOS, debo decirte que iba enojado, bueno no enojado, ¡ENCABRONADO!, quería respuestas, demandaba respuestas; al llegar me recibió, sin cita ni papeleos ni nada de eso, me vio con unos ojos tan tranquilos que hizo que me olvidara por completo de mi enojo, con esos ojos que encerraban la tranquilidad del universo, de un PADRE cuando acude al cuarto de su hijo por que este ve algún monstruo, al verme me pregunto ¿cuál es tu duda? Y sonrió, su sonrisa era perfecta denotaba que sabia todo, pero sin llegar a ser de burla, de esas risas que un padre hace cuando su niño pregunta el porqué de las cosas. Seguir leyendo